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Entender el Ballet Clásico

Entender el Ballet Clásico

Zapatilla de punta, tutú y un estilo de baile muy concreto. La danza clásica utiliza los movimientos y el control total del cuerpo para narrar historias

La danza clásica ha perdurado en el imaginario cultural como uno de los tipos de baile más reconocibles. Esto es gracias a su indumentaria, la gracilidad de los bailarines y los movimientos que estos realizan. El llamado ballet –del italiano ‘balletto’, que significa baile en castellano–, ha definido la danza clásica durante siglos. Este tipo de coreografía realiza la representación de una obra dramatúrgica, es decir, cuenta historias a través del baile. Nacido en Italia durante el Renacimiento, se expandió en la aristocracia francesa de la mano de Catalina de Médici.

La técnica define una de las mayores características de la danza clásica. La rotación externa de la cadera y los pies, denominada ‘en dehors’ –hacia fuera–, se determinó en el siglo XVI y su origen se enlaza a varias teorías. Una de estas, es la función de estabilidad que aporta al cuerpo durante la coreografía. Otra conjetura tiene que ver con los gustos del rey Luis XIV, que utilizaba zapatos muy bonitos por la parte interna. Este origen se mantuvo y ha ayudado al favorecimiento técnico. En la actualidad, existen muchas escuelas y corrientes que mezclan elemento clásicos y contemporáneos para crear su propio estilo.

La zapatilla de punta, además del tutú, es el elemento más representativo del ballet. Al pertenecer a la época del Romanticismo, se buscaba una sensación de futilidad, convirtiendo el cuerpo de la bailarina en un ser volátil y no terrenal. La indumentaria procede de una evolución del traje de corte, que se ha ido acortando hasta dejar ver las piernas.

Un aprendizaje continuado

La Escuela de Flamenco y Danza Lucía Guarnido ofrece clases de ballet entre sus disciplinas. El lema de la escuela es «todos los estilos, todos los niveles, todas las edades». Puedes disfrutar en cualquier momento del estudio de esta expresión artística. «Siempre es recomendable comenzar a practicar danza clásica a muy temprana edad», nos explica Rosario Molina, profesora de danza clásica de la escuela.

«Nuestra academia realiza una labor fundamental. Inculcamos la danza clásica como una disciplina con la seriedad e importancia que requiere. A nuestro alumnado le ofrecemos métodos lúdicos y divertidos, pero junto a la férrea disciplina característica de la danza clásica. Esta seriedad es lo más importante a la hora de realizar la docencia. Yo, como profesora, le doy todo el respeto que merece», explica la docente.

La carrera de un bailarín o bailarina de danza clásica comienza a muy temprana edad. Sobre los 18 años, los alumnos ya son profesionales. Estética, agilidad y flexibilidad marcan los mayores factores para alcanzar una carrera satisfactoria en esta disciplina, que requiere mucho esfuerzo durante años.

Una de las grandes figuras de la danza clásica es el exbailarín Nacho Duato. Trabajó como director artístico de la Compañía Nacional de Danza durante dos décadas. Esta compañía ha puesto en valor el ballet en nuestro país y es la casa de los mejores bailarines nacionales. Aún así, en nuestro país existen pocas compañías públicas a las que acceder, siendo más recomendable crear una carrera profesional en otros países como Alemania.

Los roles de la danza clásica

La dramaturgia del ballet cuenta historias de amor y muerte. Príncipes y princesas; señores y señoras. Hombre y mujer disfrutan de un desempeño físico y técnico según su género. Los pasos se codifican. En cualquier cultura, los movimientos son los mismos y la coreografía se encarga de enlazarlos. Aunque estés recibiendo explicaciones en otro idioma, los nombres utilizados provienen del francés.

Las grandes obras del ballet son conocidas por la gran mayoría de personas. Son culturalmente reconocidos ‘El lago de los cisnes’, del Teatro Bolshói o ‘El cascanueces’, que contaron con la música de Tchaikovski. La música clásica del compositor ruso y el coreógrafo Marius Petipa son dos de los elementos históricos más importantes para entender esta disciplina.

El ballet ruso del productor Sergei Diaghilev unió personalidades de la época con bailarines para crear unas nuevas piezas como ‘La consagración de la primavera’. Esta rompió por completo los cánones clásicos. Manuel de Falla o las obras de Picasso fueron parte de representaciones de danza clásica. Estas obras se siguen representando a día de hoy en festivales como el Festival Internacional de Danza de Granada.

La importancia de la docencia

Con respecto a la situación de la danza clásica en Granada, Rosario Molina opina que «podría trabajarse mejor». «Esta disciplina requiere mucho tiempo, mucha pasión y muchísima formación.. Se debe inculcar a los alumnos salir de la ciudad y culturizarse en diferentes compañías de ballet y otras disciplinas». Los alumnos deben disfrutar de teatro y conocer sus espectáculos. La escuela de Lucía Guarnido ha realizado esta Navidad diversas excursiones para conocer las obras que han venido a Granada como ‘El lago de los cisnes’ o ‘El cascanueces’. Para Rosario, este es un ejemplo de cómo inculcar el ballet y aportar otras miras más allá de lo que puedan aprender en la academia de baile.

Ahora que conoces el corazón de la danza clásica o ballet clásico, es el momento de prepararte a ti o a tus hijos para que conozcan la belleza de la dramaturgia a través del baile. En la  Escuela de Flamenco y Danza Lucía Guarnido se puede disfrutar de una formación profesional y continuada en  nuestras instalaciones en Callejón de Antonino, número 4, Granada, en el lateral del hotel Palacio de los Patos . También puedes contactar con nosotros en el teléfono 958 25 56 62 o a través de su página web.

Esta noticia fue publicada en el periódico www.ideal.es el 11 de Febrero de 2019 (leer noticia pincha aqui)

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